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Cómo ser más productivos con la metodología Lean

La productividad es algo a lo que todo el mundo aspira en su vida profesional. Desarrolladores de software, altos ejecutivos de empresas, emprendedores, diseñadores, project managers… todos quieren con ser más eficientes en el desempeño de sus tareas. Algo que se puede conseguir aplicando la metodología Lean.

Después de la segunda guerra mundial, el que era director de Toyota, Taiichi Ohno, en un viaje de negocios a Estados Unidos se dio cuenta de que las empresas estaban más preocupadas por producir grandes cantidades de productos que en diversificarlos. Esto provocaba un gran volumen de desperdicio.

Visitando los supermercados estadounidenses vio como reponían rápidamente los productos que los clientes compraban. Fue un buen ejemplo para una idea que le rondaba la cabeza, el Just In Time, que le permitiría manejar inventarios reducidos.

Just In Time significa producir sólo lo necesario, en el momento justo y en la cantidad necesaria reduciendo así los costes de producción.

Ohno trasladó a Toyota lo que había visto en Estados Unidos y surgió la metodología Lean. Decidió eliminar procesos productivos, bajar los costes y hacer partícipes a todos los trabajadores en los procesos de producción. ¿Cuál es la clave de este método para conseguir ser tan eficaces? Poner énfasis en la calidad y la mejora continua.

La clave de Lean es poner énfasis en la calidad y la mejora continua

Razones para usar el método Lean

El método Lean se centra en eliminar todo aquel proceso innecesario para que salga adelante una determinada tarea. Con este método lo que se hace es evitar desarrollar un producto, o en nuestro caso un software, que luego no se va a utilizar. Partimos de unas hipótesis, es decir, una necesidad existente y lo que buscamos es validarlas lo antes posible para saber si estábamos en lo cierto o nuestras hipótesis eran erróneas.

A medida que se va desarrollando vamos experimentando y aprendiendo. De esta manera el aprendizaje es uno de los pilares sobre el que se construye el producto o servicio.

Y es que con la metodología Lean se va construyendo a medida que se dispone de un mayor conocimiento del mercado ya que se busca entregar valor de forma constante e iterativa, agilizar la entrega y mejorar los procesos de forma continua.

Cómo usar la metodología Lean

¿Cuándo tiene más éxito la metodología Lean? Cuando es practicada en toda la empresa. Para ello todos los departamentos de la compañía deben estar dispuestos a cambiar y a involucrarse en un mismo proceso con el objetivo de incrementar la productividad.

Se deben realizar mejoras en procesos que aporten cambios positivos a corto plazo, lo cual anima al equipo a avanzar y evita la sensación de estancamiento. Además, se promueve la participación del cliente durante el desarrollo del producto, ya que le entregamos valor de forma frecuente y esperamos que nos de feedback que haga mejorar la siguiente iteración.

Planificar para el éxito

Antes de comenzar cualquier proyecto se deben planificar los objetivos. Para ello los responsables de departamento tendrán que fijar cuáles son las metas que se pretenden alcanzar, los métodos para llegar a ellos y quiénes compondrán cada equipo de trabajo.

Hacia un cambio efectivo

No todos los empleados se sentirán cómodos al saber que se planea un cambio de método de trabajo en la organización. Por lo que si se pretende un cambio efectivo, es una buena idea involucrar a todo el mundo, explicarles los beneficios del Lean y demostrarles que la empresa apuesta de verdad por el cambio.

Un líder vale por dos

El apoyo de los jefes de departamento y responsables de la empresa es fundamental para que la metodología Lean tenga éxito. Sin el apoyo de los líderes a nivel estratégico será difícil lograr los resultados deseados.

Primero, los procesos sencillos

¿Por dónde empezar? Lo mejor es comenzar por los procesos sencillos. La clave es ir paso a paso e ir resolviendo pequeñas cuestiones antes de optar por los grandes desafíos. Simplificar, esa es la clave. Eliminar todo aquello que no es imprescindible. Dividir los grandes problemas para resolverlos por partes es una buena manera de que el equipo se sienta motivado al ver los logros obtenidos.

Simplificar, esa es la clave

¿Y los resultados?

Los resultados también se miden y los buenos resultados mantienen alta la moral del equipo. En cada proceso de mejora que se haya ido introduciendo en la empresa habrá que establecer una serie de indicadores que midan la mejora o no de los procesos y no dudes en compartir los resultados con todo el mundo.

En Codium creemos firmemente en los beneficios del Lean y la forma como lo conseguimos es simplificando, priorizando y buscando entregar primero lo que más valor aporta